Bancos centrales y el dólar: qué implica para la contabilidad argentina
Los bancos centrales siguen manteniendo reservas en dólares. Analizamos su impacto en la gestión contable de monotributistas, pymes y empresas.
15 de julio de 2026

El contexto global del dólar como reserva
Una encuesta realizada por una entidad especializada muestra que, a nivel mundial, los bancos centrales continúan considerando al dólar estadounidense como el activo de reserva preferido. La desdolarización de sus portafolios aún se percibe como una idea prematura y, por ahora, no hay interés serio en sustituirlo por activos digitales.
Este escenario tiene consecuencias directas e indirectas en la economía argentina, donde la cotización del dólar influye en la inflación, la disponibilidad de crédito y, por supuesto, en la forma en que los contribuyentes deben registrar sus operaciones.
¿Por qué el dólar sigue siendo la moneda de reserva?
Los gestores de reservas explican que la estabilidad, la liquidez y la profundidad del mercado de dólares siguen superando a cualquier otra divisa. Además, el dólar actúa como refugio seguro frente a incertidumbres políticas y económicas. Para los bancos centrales argentinos, esto significa que el tipo de cambio oficial y los mecanismos de mercado seguirán estando fuertemente influenciados por la evolución del dólar en los mercados internacionales.
Implicaciones para la contabilidad de monotributistas y pymes
Desde el punto de vista contable, el mantenimiento del dólar como principal reserva tiene varios efectos que los profesionales y los contribuyentes deben tener en cuenta:
- Valoración de activos y pasivos en moneda extranjera: La normativa contable (Resolución 1410/2023) exige que las empresas valoren sus activos y pasivos en dólares al tipo de cambio de cierre del ejercicio. La volatilidad del dólar puede generar diferencias de cambio significativas, que deben registrarse como ingresos o gastos financieros.
- Impacto en la determinación del impuesto a las ganancias: Las diferencias de cambio positivas o negativas se incluyen en la base imponible del impuesto a las ganancias, según la Ley 20.628. Es importante llevar un registro detallado para evitar inconsistencias en la declaración.
- Relevancia para la facturación y precios: Muchos monotributistas ajustan sus precios en función del dólar, especialmente aquellos que importan insumos. Los cambios bruscos pueden afectar la rentabilidad y, por ende, la capacidad de cumplir con los pagos mensuales del monotributo.
Qué deben hacer los contribuyentes
Ante la continuidad del dólar como reserva mundial, se recomiendan las siguientes acciones:
- Actualizar los tipos de cambio diariamente: Utilizar fuentes oficiales (AFIP, BNA) para registrar el tipo de cambio de compra y venta al momento de cada transacción.
- Implementar políticas de cobertura: Evaluar instrumentos financieros (forward, opciones) para mitigar riesgos cambiarios, sobre todo si la empresa tiene deuda o ingresos en dólares.
- Revisar la estructura de precios: Incorporar cláusulas de ajuste por variación cambiaria en contratos con clientes y proveedores.
- Capacitar al personal contable: Asegurarse de que el equipo comprenda la normativa de diferencias de cambio y su registro en libros.
Consecuencias macroeconómicas y su reflejo en la práctica contable
La persistencia del dólar como activo de reserva mundial mantiene la presión sobre la balanza de pagos argentina. Esto se traduce en:
- Mayor demanda de dólares en el mercado paralelo, lo que puede generar brechas cambiarias.
- Posibles ajustes en la política cambiaria del Banco Central, que podrían modificar los requisitos de documentación para exportadores e importadores.
- Inflación importada, que afecta los costos de producción y, por ende, los márgenes de utilidad.
Para los profesionales de la contabilidad, esto implica una vigilancia constante de los indicadores económicos y una adaptación rápida de los sistemas contables para reflejar los cambios de manera fiel y oportuna.
Conclusión
Mientras los bancos centrales del mundo sigan confiando en el dólar como reserva, la economía argentina continuará experimentando la influencia de su cotización en múltiples frentes. Monotributistas, pymes y empresas deben anticiparse a los efectos contables derivados de la volatilidad cambiaria, adoptando buenas prácticas de registro, cobertura y planificación de precios. Así, podrán minimizar riesgos y cumplir con sus obligaciones fiscales de forma segura y ordenada.
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