Bienes Personales: diferencias patrimoniales y presunción de evasión
Analizamos cómo el impuesto sobre los Bienes Personales afecta los movimientos patrimoniales de fin de año y la nueva presunción de evasión.
21 de septiembre de 2026

¿Qué es el impuesto sobre los Bienes Personales?
El Impuesto sobre los Bienes Personales grava el patrimonio neto de las personas físicas a partir del 1,5% sobre el valor que supera el mínimo no imponible. Cada 31 de diciembre se determina el conjunto de bienes y derechos que componen el patrimonio y, en función de ese saldo, la AFIP calcula el impuesto a pagar en la declaración jurada anual.
Este tributo se aplica tanto a monotributistas como a responsables inscriptos, profesionales independientes y empresas unipersonales, siempre que el total de sus bienes supere el umbral fijado por la normativa vigente.
Diferencias patrimoniales que genera el tributo
Los movimientos patrimoniales cercanos al cierre del ejercicio son habituales: venta de inmuebles, adquisición de vehículos, transferencia de acciones o la revalorización de inversiones financieras. Cada una de estas operaciones produce una diferencia entre el patrimonio del año anterior y el del año actual.
Según la normativa, solo se consideran diferencias patrimoniales aquellas que alteran el valor neto del patrimonio a la fecha de corte. Por ejemplo, la venta de una propiedad genera una diferencia positiva si el precio supera el costo original, mientras que una pérdida disminuye la base imponible. Sin embargo, la ley también establece que ciertos aumentos automáticos, como la revaluación de bienes inmuebles por índices oficiales, se incorporan al cálculo sin necesidad de una transacción formal.
- Variación en el valor de los inmuebles: se actualiza por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y se refleja al 31/12.
- Ganancias o pérdidas en la cartera de acciones y bonos: se consideran a precios de cierre del mercado.
- Depreciación de vehículos y equipos: se aplica la tabla de amortización correspondiente.
Presunción de evasión y su alcance
Recientemente, la AFIP reforzó la presunción de evasión en el ámbito de los Bienes Personales. La norma indica que, si el patrimonio declarado muestra un incremento superior al 30% respecto al año anterior sin justificación documental, se asume que existe omisión de ingresos o subdeclaración de bienes.
Esta presunción no es automática; el contribuyente tiene la oportunidad de presentar pruebas que demuestren la legitimidad del aumento, como escrituras de compraventa, estados de cuenta bancarios o certificaciones de revalorización.
En caso de que la AFIP mantenga la presunción, el contribuyente podrá ser notificado para pagar el impuesto correspondiente más intereses y multas, que pueden ascender hasta el 75% del impuesto omitido.
Qué deben hacer los contribuyentes
Ante esta nueva interpretación, es fundamental que los contribuyentes adopten medidas preventivas:
- Documentar exhaustivamente todas las operaciones patrimoniales realizadas durante el año, conservando facturas, contratos y estados de cuenta.
- Revisar la actualización de los inmuebles mediante el índice oficial y asegurarse de que el valor registrado coincida con el cálculo automatizado.
- Si se prevé un aumento significativo del patrimonio, preparar anticipadamente la justificación correspondiente para evitar la presunción de evasión.
- Consultar con su contador o estudio contable antes de presentar la declaración jurada, de modo que se verifiquen los valores y se apliquen correctamente las deducciones y exenciones.
Para los monotributistas, la clave está en observar que, aunque el impuesto a los Bienes Personales no se paga directamente dentro del régimen simplificado, el patrimonio supera el mínimo no imponible obliga a la presentación de la declaración y, en su caso, al pago del impuesto.
Conclusión
El Impuesto sobre los Bienes Personales sigue siendo una pieza central del sistema tributario argentino. Las diferencias patrimoniales generadas por movimientos de fin de año son normales, pero la presunción de evasión del 30% obliga a los contribuyentes a respaldar sus incrementos con documentación adecuada.
Un control riguroso, la asesoría contable oportuna y la planificación de los activos pueden evitar sanciones y garantizar el cumplimiento de la normativa. En Estudio Contable Dillon estamos a disposición para ayudar a estructurar tu patrimonio y presentar la declaración de Bienes Personales de forma segura y transparente.
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